El Tribunal de Justicia de la Unión Europea falla a favor de la retroactividad de la devolución de las cláusulas suelo a los consumidores afectados, eliminando así el límite temporal para la restitución de las cantidades pagadas indebidamente que había establecido el Tribunal Supremo.

El Tribunal Supremo, en su sentencia de 9 de mayo de 2013, declaró abusivas las cláusulas suelo porque consideraba que los consumidores no habían sido adecuadamente informados acerca de la carga económica que imponían dichas cláusulas. En consecuencia, advirtió que eran nulas y se debían tener por no puestas.

En este sentido la legislación española prevé, en el artículo 83 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que:

«Las cláusulas abusivas serán nulas de pleno derecho y se tendrán por no puestas. A estos efectos, el Juez, previa audiencia de las partes, declarará la nulidad de las cláusulas abusivas incluidas en el contrato, el cual, no obstante, seguirá siendo obligatorio para las partes en los mismos términos, siempre que pueda subsistir sin dichas cláusulas.»

Por su parte, el art.1303 del Código Civil regula las consecuencias de la nulidad y establece que:

«Declarada la nulidad de una obligación, los contratantes deben restituirse recíprocamente las cosas que hubiesen sido materia del contrato, con sus frutos, y el precio con los intereses (…)»

Sin embargo, en dicha Sentencia el Tribunal Supremo limitó los efectos temporales de la declaración de nulidad de estas cláusulas, de forma que sólo produjera efectos para las cantidades indebidamente pagadas con posterioridad al pronunciamiento judicial.

A raíz de lo expuesto, el Juzgado Mercantil nº 1 de Granada y la Audiencia Provincial de Alicante plantearon cuestiones prejudiciales al TJUE, preguntando si la limitación de los efectos de la declaración de nulidad a partir de la fecha de la sentencia es compatible con la Directiva 93/13/CEE del Consejo, de 5 de abril de 1993, sobre cláusulas abusivas, ya que, según esta Directiva, tales cláusulas no pueden vincular a los consumidores.

En concreto, el artículo 6, apartado 1, de dicha Directiva prevé:

«Los Estados miembros establecerán que no vincularán al consumidor, en las condiciones estipuladas por sus Derechos nacionales, las cláusulas abusivas que figuren en un contrato celebrado entre éste y un profesional y dispondrán que el contrato siga siendo obligatorio para las partes en los mismos términos, si éste puede subsistir sin las cláusulas abusivas.»

Pues bien, en la sentencia de 21 de diciembre de 2016, el TJUE ha declarado que el derecho comunitario – a través del citado artículo 6, apartado 1, de la Directiva 93/13/CEE- se opone a la jurisprudencia del Tribunal Supremo, al considerar que la limitación temporal de los efectos restitutorios (vinculados a la declaración del carácter abusivo) equivale a privar a todo consumidor con un contrato de préstamo hipotecario con cláusulas suelo celebrado antes de la sentencia, de su derecho a obtener la restitución íntegra de las cantidades que haya abonado indebidamente a la entidad bancaria, sobre la base de la cláusula suelo, durante el período anterior al 9 de mayo de 2013. En otras palabras, el TJUE considera que el consumidor seguiría vinculado por la cláusula abusiva y, por tanto, se estaría vulnerando el marco jurídico comunitario.

Finalmente, el TJUE añade que será el juez nacional el que deberá dejar sin efecto la cláusula abusiva considerándola como no puesta y asegurando el restablecimiento de la situación en la que se encontraría el consumidor de no haber existido dicha cláusula, esto es, restituyendo los ingresos obtenidos por los bancos debido a las cláusulas suelo desde el primer día en que se aplicaron.