La Sala Primera del Tribunal Supremo ha estimado un recurso de casación en materia de Derecho de Familia poniendo fin a una controversia jurídica sobre la que existía jurisprudencia contradictoria de las Audiencias Provinciales: la atribución del uso de viviendas o locales distintos al habitual en los procesos de divorcio.

La Sala entiende, como ya lo hacia la posición mayoritaria de las Audiencias Provinciales, que esta atribución no es posible. En su argumentación atiende, entre otras razones, a la interpretación literal del Código Civil (artículos 91 y 96) y de la Ley de Enjuiciamiento Civil (artículo 774.4) y fija como doctrina jurisprudencial que no pueden atribuirse viviendas o locales distintos de aquel que constituye la vivienda familiar en los procedimientos matrimoniales seguidos sin consenso de los cónyuges.