El Tribunal Supremo ha considerado que Sanidad no ha de indemnizar a los padres de un recién nacido con malformaciones que no se habían detectado por los sanitarios.

La madre gestó el feto con 34 años y ocho meses de edad. El protocolo sanitario exige la prueba de la amniocentesis a madres que tengan cumplidos los 35. La mujer en cuestión solicitó la prueba aquesta prova pero el centro sanitario declinó su práctica puesto que aquella no tenia cumplida la edad reglamentada en el protocolo.

El TSJ ante el que plantearon la demanda los progenitores desestimó su pretensión. El Tribunal Supremo ha confirmado aquella decisión al considerar que se cumplió rigurosamente el protocolo a pesar de que apenas quedaban cuatro meses para que la gestadora tuviera cumplidos los 35, edad a partir de la cual se le hubiera practicado la prueba que solicitó.