No todas las infracciones cometidas por el trabajador son susceptibles de ser sancionadas con un despido, esto es de sentido común. No obstante, a veces nos encontramos ante conductas que, pese a transgreder la buena fe y romper la confianza entre empresa y trabajador, no revisten suficiente gravedad como para producir el despido, según los tribunales.

En este sentido, el  TSJ de Murcia ha considerado que no puede sancionarse con el despido a un trabajador que  dedicó su jornada laboral a construirse un trineo para uso propio usando para ello material de la empresa para la que trabajaba. El Tribunal ha considerado desproporcionado el despido como sanción por el uso de medios y materiales propiedad de la empresa para el disfrute propio condenando a la empresa a la readmisión y al pago de las costas procesales causadas.