El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha resuelto recientemente sobre los requisitos para la validez de los procesos de fusión declarando que no se puede sostener una fusión por motivos económicos cuando la empresa absorbida no tenga ninguna actividad, aun cuando la operació tuviera un efecto positivo en términos de ahorro de costes para el grupo.

El TJUE dictamina que la falta de actividad puede constituir una presunción de que la operación de fusión no se ha realizado por motivos economicos validos.