El recién aprobado Real Decreto- ley 20/2012, de 13/07/2012, incorpora un paquete de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria que afectan al sistema impositivo y social en los siguientes términos:

En lo que respecta al IVA, se elevan los tipos impositivos del 18% al 21% y del 8% al 10% con efectos el 01/09/2012.

Respecto del IRPF, se suprime la compensación fiscal por deducción de la vivienda  habitual a los contribuyentes que la adquirieron antes del 20/01/06. Se elevan las retenciones a profesionales y las derivadas del trabajo por razón de la impartición de cursos, seminarios, creación de obras literarias … del 15% al 19%, con efectos 01/09/2012.

En cuanto al IS, se establece un gravamen especial, hasta el 30/11/2012, para grabar las rentas procedentes del extranjero. Se hace extensiva la deducibilitat de gastos financieros a todas las empresas. Se modifica la determinación del pago fraccionado, que se hará sobre la base del periodo impositivo transcurrido. Se limita la deducción de activos intangibles de vida útil indefinida.

En lo que atañe a las reformas en el marco social, destacan:

La supresión de todas las bonificaciones excepto las destinadas a la contratación de discapacitados, jóvenes, mayores de 45 años parados de larga duración y mujeres.

La prestación de desempleo será del  50% de la base reguladora a partir del séptimo mes.

Los cobros de salarios del FOGASA se limitaran al doble del SMI ( pagas incluidas) con un límite de 120 días.

Las indemnizaciones se cobraran sobre la base de 20 días por años trabajados con un máximo de un año.

Se suprimen subsidios para mayores de 45 años y se  limita el acceso a rentas activas de inserción.